
Shock With G-SHOCK
Construir una estrategia de contenido que posicionara a
G-SHOCK como un compañero de experiencias, conectando la resistencia del producto con comunidades, estilo de vida y contenido generado por usuarios.
Brand Strategy · Creative Strategy · Content Creation
G-SHOCK era ampliamente reconocido por la resistencia de sus relojes, pero gran parte de su comunicación seguía girando alrededor de esa característica funcional.
El proyecto, desarrollado en equipo y presentado en inglés ante el director de CASIO México y su equipo de marketing, buscó ampliar esa percepción mediante una estrategia digital capaz de conectar con nuevas generaciones sin abandonar el principal atributo de la marca.
Para mí representó además un desafío personal: nunca me ha gustado utilizar relojes ni accesorios, por lo que tuve que dejar de lado mis preferencias para construir una propuesta basada completamente en el comportamiento del consumidor.



El reto
Diseñar para las personas, no para uno mismo
El punto de partida fue comprender que la resistencia ya no era suficiente como argumento de comunicación.
Aunque seguía siendo el principal diferenciador del producto, la estrategia debía responder a una pregunta distinta: ¿por qué alguien elegiría un G-SHOCK cuando hoy existen dispositivos que ofrecen muchas más funciones?
La respuesta surgió al observar que el reloj podía convertirse en un objeto de identidad. No era únicamente un accesorio resistente, sino un compañero presente en actividades deportivas, viajes, aventuras y momentos cotidianos.
Este proyecto reforzó una forma de trabajo que posteriormente desarrollaría de manera más estructurada: construir estrategias desde las necesidades y hábitos reales del usuario y no desde hipótesis ni preferencias propias.
La propuesta trasladó la conversación de las especificaciones técnicas hacia las experiencias que el producto hacía posibles.
Se desarrolló una estrategia basada en cinco pilares: autenticidad, nostalgia, conexión emocional, lifestyle y resistencia, adaptando el lenguaje visual y narrativo a plataformas como TikTok e Instagram.
También propusimos una campaña escalonada que combinaba awareness, colaboraciones con creadores de contenido, retos comunitarios y contenido generado por usuarios mediante el #GShockChallenge, incentivando que la propia comunidad construyera parte de la narrativa de la marca.






Convertir un producto en una experiencia
Diseñar un sistema de contenido
Más que proponer publicaciones aisladas, estructuré una estrategia editorial organizada por etapas, objetivos y hábitos de consumo digital.
La planificación definía tipos de contenido, frecuencia de publicación, horarios, perfiles de influencers y métricas de seguimiento, permitiendo que la comunicación evolucionara progresivamente desde el descubrimiento hasta la participación activa de la comunidad.
Como complemento, desarrollamos el Re-Life Program, una propuesta para extender el ciclo de vida del producto mediante relojes reacondicionados, incentivos para la devolución de modelos usados y una comunicación centrada en sostenibilidad, fortaleciendo la relación con los usuarios más allá de la compra inicial.









Fue la primera vez que trabajé con una categoría completamente ajena a mis hábitos personales y confirmé que el papel del estratega consiste en interpretar comportamientos, no en proyectar preferencias propias sobre la marca.
También comprendí que los atributos funcionales generan reconocimiento, pero son las experiencias las que construyen comunidad.
Una buena estrategia no nace de compartir los gustos del consumidor.
Nace de entenderlos.